Area Espiritual
Definición.- La espiritualidad cristiana es el conjunto de las inspiraciones y de las convicciones que animan interiormente a los cristianos en su relación con Dios, así como el conjunto de las reacciones y de las expresiones personales o colectivas y de las formas exteriores visibles que concretizan dicha relación.
La e.c. es una sola, pero como los cristianos son limitados, su vivencia del Evangelio lo vivirán con una mentalidad y unas modalidades diferentes. Ejemplo: una espiritualidad de la edad media es idéntica y distinta de la que se anuncia hoy a los pueblos que se angeliza.
Es vida según el espíritu, forma de vida que se deja guiar por el Espíritu de Cristo. Es sinónimo de vivir bajo la acción del Espíritu. En este sentido la espiritualidad abarca la vida entera de la persona. Se supera así el viejo dualismo.
Gustavo Gutierrez afirma: “… la espiritualidad es una forma concreta, movida por el Espíritu, de vivir el Evangelio”.
Segundo Galilea describe la espiritualidad como “un estilo de vivir el Evangelio e una determinada situación”.
Julio Lois precisa: “por espiritualidad entendemos aquí la forma concreta, el estilo o talante que tienen los creyentes cristianos de vivir el evangelio, siempre movidos por el Espíritu”.
Espiritualidad cristiana por tanto es vida. Una forma de vivir coherente con el evangelio. Ello exige ser personas libres para la causa del reino, por tanto agentes de liberación en nuestra sociedad.
Cuenta con el auxilio de la gracia, que supera la distancia entre lo poderoso y lo débil, entre Dios y el hombre.
OrOrigen del término Espiritualidad.- Proviene de “espíritu”. Aparece por primera vez en una carta del pseudo Jerónimo, cuyo autor parece que fue Pelagio o uno de sus discípulos. Pero aparece con una descripción no precisa y así se mantiene hasta el siglo XI.
Se define como lo opuesto a la sensualidad, a la carne, a la animalidad o brutalidad.
Un ejemplo reciente, Auguste Saudreau define la espiritualidad como “la ciencia que enseña a progresar en la virtud y particularmente en el amor divino”. Todo lo humano se ha visto ajeno a la espiritualidad por no decir en oposición a ella.
Una espiritualidad así resulta inaceptable para el común de los mortales. Porque los seres humanos de este tiempo lo que quieren es ser felices, realizarse plenamente. De ahí que una espiritualidad que entra en conflicto con esas aspiraciones es una espiritualidad llamada la fracaso.
Se trata de ofrecer una espiritualidad auténtica y coherente con el Evangelio que supere todo lo inhumano que hay en nosotros y nos conduzca hacia una realización plena.
El Evangelio es cruz y renuncia, y en ese sentido, el evangelio es sufrimiento. Pero el único sufrimiento que tiene sentido según el evangelio, es que el que brota de la lucha contra el sufrimiento. Jesús murió porque se enfrentó al sufrimiento injusto que padece tanta gente. Es decir, Jesús subió a la cruz para bajar de la cruz a los crucificados de la historia. Teniendo en cuenta, por su puesto que la salvación que Cristo nos trajo alcanzará su logro definitivo solamente en el más allá, en la otra vida, cuando Dios sea todo en todas las cosas. Sólo entonces la utopía cristiana llegará a su realización plena.
HiHistoria de la espiritualidad.
Definición.- La h.e es investigación, estudio, una exposición y, a veces, una explicación de la relación experiencial del hombre con el Dios uno y trino que se ha revelado.
Desarrollo.
1. La Iglesia primitiva y el Nuevo Testamento. El anuncio del evangelio 1º es oral después escrito, permite ver en la persona de Jesús, que actúa, enseña y se propone como ejemplo, esto extraña a sus contemporáneos. Jesús opera y rompe al mismo tiempo la antigua alianza, declara que sus palabras son espíritu y vida y, se propone como modelo de fidelidad:
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amor al Padre
-
amor a los hermanos
Garantía de vida eterna y fuente de felicidad
- Jesús revela al Padre y promete el Espíritu
- La reflexión de los apóstoles y de los escritores del Nuevo Testamento se centró en la persona de Jesús, sus obras* y sus mensaje
La predicación del Evangelio implica una serie de afirmaciones, exhortaciones a la conversión, a la fe, a la vida fraterna, al amor de todos entre sí y Dios.
En las cartas de San Pablo, las exposiciones dogmáticas van seguidas de consejos espirituales. La teología que agradece el misterio de Dios en Jesús se enraiza siempre en los principios de Jesús cuando habla de:
- pecado
- muerte
- filantropía divina
- Cristo presente entre nosotros
- luchas del hombre interior
- vida según el Espíritu o el cuerpo místico.
Los Evangelios sinópticos anuncian la Buena Nueva del Reino de Dios ya presente en medio de los hombres, con sus exigencias y esperanzas. Se trata de una Buena Nueva marcada por signos, milagros o curaciones corporales y espirituales; un Reino que es justicia y alegría para los que le aceptan, pobres o pobres de espíritu, pecadores.
La respuesta de los seres humanos consiste: en la penitencia (perdón), en la fe, en la pureza de corazón, en la confianza con el Padre, en el amor a los demás. De esta forma nace y crece la Iglesia.
Los escritos joánicos insisten en la confrontación entre el creyente y el mundo, que el evangelista sitúa en la lucha entre la luz y las tinieblas. El Hijo dado al mundo ha vencido al mundo.
- El es dador de vida
- El cristiano lo conoce amándolo y lo ama conociéndolo
- El Espíritu prometido se comunica en forma de unción a los creyentes
- Jesús es el Pan de Vida que alimenta a los hombres.
Se trata de ver, de escuchar y de creer en el amor que Dios profesa a los hombres, así como de convencerse de que quien no ama al hermano no ama a Dios.
La espiritualidad de Juan es sacramental, profundiza el misterio del Bautismo y de la Eucaristía.
La atención que presta a María, al igual que san Lucas, marca los comienzos de una espiritualidad mariana.
La fidelidad a las enseñanzas recibidas, inculcada en la primera carta, puede llevar al cristiano al martirio evocado en el Apocalipsis.
La carta a los Hebreos presenta a Jesús como el único sumo sacerdote, el único mediador.
La primera carta de San Pedro, recuerda a los recién bautizados que son un pueblo de sacerdotes que entra a formar parte de la construcción de un edificio del que Cristo es la piedra angular.
La carta de Santiago y otras cartas revelan a los fieles el sentido de la prueba, el valor espiritual de la pobreza, la necesidad de la caridad en la espera ya inminente el Reino.
Toda la espiritualidad del Nuevo Testamento es la fuente de nuestra espiritualidad cristiana.
